El libro

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Progresión y didáctica lúdica clave del método

Imusi ha creado un innovador y progresivo sistema de aprendizaje que utiliza las nuevas tecnologías. El proceso utilizado en todas las unidades didácticas se basa en escuchar, hablar, leer y escribir, imitando el proceso natural de aprendizaje de la lengua materna. En un solo libro, estructurado en 8 unidades didácticas, rabajamos todos los elementos y aspectos referentes al Lenguaje Musical: Interiorización, Audición, Memoria, Movimiento, Teoría Musical, Ritmo, Entonación, Improvisación, Creatividad, Dictado y Caligrafía.

Contenidos

Nuestro sistema consiste en trabajar de forma independiente las fases del proceso de aprendizaje del Lenguaje Musical, para conseguir una mayor comprensión por parte del alumno y gradualmente ir añadiendo de forma progresiva los diferentes elementos. Las fases en las que estructuramos el proceso de aprendizaje del lenguaje musical, que identificamos con los siguientes logos, son:

Este apartado será siempre con el que iniciemos cada unidad didáctica. A través de las canciones pedagógicas que hemos creado, los alumnos se impregnarán de los contenidos rítmicos y melódicos que conforman cada canción, incluso habrá canciones con las que se aprenderán los contenidos de la teoría que se van a explicar en esa unidad (canciones de escalas, intervalos, acordes, claves…) Con la ejecución de los recursos didácticos principales de este apartado, conseguiremos que los alumnos vivan y practiquen los elementos nuevos de cada unidad. Sin duda, la mejor manera de enfrentar la dificultad nueva que se va a conocer en cada unidad.
Momento en el que conoceremos distintas épocas musicales, distintos compositores, estilos musicales… Se irá creando un bagaje cultural en los alumnos. Además, aprenderemos a escuchar la música, podremos vivir cada audición a través del movimiento, diferenciar los caracteres dentro de una misma sinfonía, descubrir los distintos matices y tempos de las obras, en definitiva, crear poco a poco una calidad de la escucha activa en nuestros alumnos.
A través de vÍdeos animados y locutados, daremos a conocer los contenidos de la teoría musical. Unos vídeos, que a la vez se dividen en micro-vídeos para poder captar la máxima atención en los alumnos y así a continuación, realizar los ejercicios de teoría que los mismos alumnos podrán autocorregirse. De este modo, a través de la plataforma, el alumno tendrá siempre a su alcance la explicación de los contenidos teóricos y podrá visualizarlos tantas veces como quiera.
La progresividad en la presentación de los ritmos es clave para la ejecución de los recursos didácticos principales y para alcanzar en los alumnos la interiorización de cada célula rítmica. Cada unidad didáctica presentará un ritmo nuevo al que le asignaremos un vocablo, para así poder interiorizar y vivir a través de diferentes recursos todo lo referente a la vida rítmica. El metrónomo será uno más entre nosotros, ya que en todos los ejercicios tendremos las indicaciones metronómicas desde un primer momento e incluso los ejercicios de ritmo en la plataforma estarán disponibles en diferentes tempos.
Agilidad en el nombre de las notas es lo que necesitamos para interiorizarlas y así poder leer sin problemas las partituras. Siguiendo las indicaciones metronómicas y los juegos interactivos de la plataforma, los alumnos conseguirán una agilidad en el momento de identificarlas. La progresividad en este apartado del proceso de aprendizaje también es clave ya que, así, conseguiremos que los alumnos lo logren sin darse cuenta.
Momento de unir habilidades que previamente se habían practicado de manera independiente. Sin tener el objetivo de entonar los sonidos, leeremos ya los ritmos con las notas, recitaremos para crear un fraseo natural e incluso utilizaremos las emociones para poder hacer versiones distintas de las diferentes lecturas. Siempre nos encontraremos con 3 niveles de dificultad y 3 tipos diferentes de compás, hasta llegar a combinar compases binarios con ternarios. Sin duda, siguiendo estos pasos daremos estructura y pautas a los alumnos para que aprendan a enfrentarse a lecturas a primera vista y las superen con éxito.
En este apartado trabajamos la entonación desde 3 puntos de vista:

1) ORDENAMIENTOS DE LA ESCALA:
Jugaremos con las notas musicales. Desde un primer momento tendremos el objetivo de automatizar el nombre de las notas con su sonido real. En este sentido, tras aplicar los principales recursos didácticos utilizando los números, movimientos y el nombre de las notas, automatizaremos esas pequeñas células que iremos entonando cada vez en un grado de la escala musical. Estos mismos “ordenamientos” nos servirán como pequeños patrones para el momento de la improvisación.

2) LA ESCALA MUSICAL CON LAS FIGURAS RÍTMICAS DE LA UNIDAD DIDÁCTICA:
La escala musical es como un alfabeto que los alumnos empiezan a dominar desde el primer día. Aunque las notas vayan apareciendo progresivamente en cada unidad didáctica, la escala musical estará presente desde la unidad 1. La dificultad que tendrán que superar los alumnos será la de fijarse en el ritmo que contiene cada nota, ya que el orden de las notas siempre será el mismo de la escala musical de Do, siempre en cada pulsación cambiará a la nota siguiente de la escala.

3) ENTONACIÓN RELATIVA (sin clave)
A la vez que se presenta y domina la clave de sol, llevaremos a cabo la lectura de pequeños motivos a modo de lectura relativa. Empezaremos por grados conjuntos, algunas notas repetidas, motivos ascendentes y otros descendentes y terminaremos con pequeños saltos interválicos.
Momento en el que los alumnos dejarán volar sus ideas musicales. En un proceso de aprendizaje, la lectura y la escritura tienen importancia, pero la escucha y la improvisación también tienen cabida. Sobre todo para llegar con éxito al disfrute del lenguaje. La improvisación en el aprendizaje del lenguaje musical ha estado muchas veces apartado del proceso de aprendizaje. En un primer momento los alumnos improvisarán con vocablos y, poco a poco, tras aprender las notas fundamentales de los esquemas armónicos, irán improvisando con el nombre de las notas. Sin duda, un goce para todos, tanto para los alumnos como para los profesores.

Cuando un alumno se enfrenta a una lectura melódica entonada tiene que realizar los tres pasos; primero, interiorizar los ritmos; a continuación, tener agilidad en el nombre de las notas y, por último, entonar con el nombre de las notas. Si estos tres aspectos se han practicado independientemente con eficacia, ahora, será el momento de unirlo todo y, así, facilitar a los alumnos la tarea tan complicada de leer a primera vista las melodías que contienen tantos aspectos.
Para este apartado hemos seleccionado pequeños fragmentos de “Gran música”, que en todo momento los alumnos podrán cantar, ya que los contenidos rítmicos y melódicos ya se conocerán. Este momento será mágico, ya que podremos escuchar la versión de la orquesta seleccionada y los alumnos cantarán sobre ella llegando a sentirse uno más de los músicos. Sin olvidar que les motivará escuchar y conocer a grandes referentes musicales que irán enriqueciendo cada vez más su cultura musical.
Al final del proceso de aprendizaje encontraremos la canción estrella, que será la más motivadora para los alumnos, gracias a sus acompañamientos y estilos diferentes. Estas canciones contienen los elementos rítmicos y melódicos de la unidad didáctica que estamos trabajando. Además, podremos utilizarlas para hacer audiciones de lenguaje musical.
El dictado, es uno de los apartados más abstractos para los alumnos. Para identificar y plasmar lo que estamos escuchando lo practicaremos de distintas formas. El primer dictado que realizaremos será el de la canción de interiorización que nos hemos aprendido de memoria durante toda la unidad didáctica. Otro modo de dictado será el de identificar las notas que están sonando, ejercicios en los que tengamos que escribir las notas que falten y también dictados al uso, en el que el profesor tocará los motivos y los alumnos los tendrán que escribir. En el libro encontraremos unos “microdictados” en los que los alumnos tendrán que identificar distintos ejercicios como: el compás en el que está cada fragmento, la tonalidad, el intervalo que se toca, el modo del fragmento… En la plataforma interactiva podremos practicar muchos de los dictados descritos anteriormente.
Este apartado supone una base para que cuando el alumno tenga que escribir, lo haga correctamente (con buena proporcionalidad de ritmos, con una óptima anatomía de las figuras rítmicas…) Aunque nos encontremos en la era digital, no debemos dejar de lado la caligrafía musical, ya que todo el proceso de aprendizaje del lenguaje de la música estará lleno de momentos que los alumnos tengan que escribir.
La creatividad es fundamental para el desarrollo de los alumnos. Con pequeños ejercicios los alumnos tendrán que crear y escribir en su libro las diferentes propuestas de ritmo, de percusión corporal, lectura rítmica e incluso melodías.

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